El contexto social actual está marcado por grandes transformaciones, y esto hace que el educar a las nuevas generaciones sea un gran desafío. Ya no valen los viejos modelos de enseñanza en los que el profesor se limitaba a trasmitir información y el alumnado a copiar para después memorizar. Todos sabemos, por experiencia, que este modelo, ya obsoleto, dejaba en el olvido todo lo aprendido tras superar un examen. Un paradigma educativo, del que nosotros somos hijos, que pone el foco en el éxito académico y que a fecha de hoy sabemos que no funciona, y que no es garantía de éxito profesional ni personal.

Un modelo carente de participación y donde la emoción no tiene espacio. Se aprende desde lo teórico y se deja a un lado lo vivencial. Donde se nos clasificaba por tu si vales para estudiar y tendrás éxito y tu no.

Con el nuevo contexto urge pasar a un paradigma educativo que ponga el foco en la persona y abogue por el desarrollo del talento partiendo de que todos los individuos son singulares, y por tanto poseen diferentes capacidades e intereses. Esto nos lleva al reto de formar a las nuevas generaciones no sólo en contenidos y conocimientos, sino en habilidades emocionales. Un paradigma desde la experiencia donde se implique emocionalmente al alumnado y que haga que al final de la jornada se lo lleven puesto en la piel.

Pero para ello también es importante acompañar a los profesionales y agentes educativos que están en la primera línea. Este acompañamiento pasa por que se sientan seguros además de entrenar y poner en práctica sus propias habilidades emocionales. Sería algo así como enseñar desde la propia experiencia y experimentación.

Por eso Kids and Play pone el foco en la personas, ya sean éstas alumnado o profesionales y agentes de la enseñanza. Su misión: acompañarles a SER.

NEREA JIMENEZ